Amado mío

Noche tras noche te extraño,

tanto en cuerpo como en alma,

por que no existe nadie,

que tanta fuerza y fuego

consiga que irradie.

Te extraño con llanto,

te extraño hasta la demencia,

y es que, mi amor,

te necesito a mi lado,

con total urgencia.

 

Más que un ruego,

esto es una plegaria,

por que mi corazón grita,

suavemente,

y en mis sueños se agita.

Si me llega tu perfume

ya no se que hacer,

el sentimiento es tan intenso,

que me hace enloquecer.

Sin embargo, y de repente,

apareces tan galante,

por que eres de todos

el hombre más elegante.

Y me tomas de la mano,

y yo respiro aliviada,

por que a mi alma,

la tienes completamente enamorada.

Por eso quiero pedirte,

un pequeño favor,

entre amantes,

para que todo regrese,

todo sea como antes.

Por que juegas conmigo,

y yo te lo permito,

pero esto no me gusta,

y sin pensar lo repito.

Un pensamiento en “Amado mío

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *